jueves, 27 de enero de 2022

De vuelta

Evitándolo a toda costa. No quiero esos círculos.

Podría calcar cada una de las líneas de ese boceto etéreo. ¿Por qué el papel en el que habito no tiene vértices? Deseo punzar trazos que escapen, que vislumbren el trayecto al que trasladaría cada una de mis falanges. ¿Por qué sólo hay oscuridad?

Difuminados reflejos no idénticos. No sé si es la oscuridad o la realidad. ¿Existe otra forma de llegar? ¿Una que realmente me lleve al prado donde la cierva no huya despavorida? ¿Seré entonces también una amenaza?

La nostálgica terapia que odié pierde su entidad. Una vez más la base se tambalea. Temo lo posterior al impacto. Temo la cura. Temo el después. Teorizaba sobre la semilla de una adelfa que germinaría robusta hasta la expiración de su maceta. De nuevo, entraron en el panteón y arrancaron la maleza. Mintieron. No era infranqueable. 

Incertidumbre. 

Llévame a ese bosque. A donde fui yo y casi dejé de ser. Llévame ahí y enciende la luz. 

Evitándolo a toda costa. No quiero esos círculos.
Podría calcar 

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