jueves, 12 de agosto de 2021

Capítulo final

Ni el faro lograba iluminar lo que quedaba del mar, ahora guardado, que se extendía ante él. Había pasado antes, sin planearlo junto al puerto. Todos aquellos barcos, vacíos e inmóviles, contrastaban con el murmullo agitado del paseo marítimo, para el cual el tiempo y la realidad eran falsas religiones.
Desde allí, junto a sus bebidas, podrían observarlo, en la semi oscuridad. Podrían pensar que era un simple turista el que se encontraba tumbado junto a una lata mirando hacia el vacío del mar. Quizá era alguien que estaba esperando a una cita o a unos amigos. Quizá simplemente era alguien que no podía más y que necesitaba sumergirse. Decidió centrarse en pensar y en tratar de entenderse. Quería encajar sus piezas cuanto antes para desvelar las razones. En sus adentros, una corazonada volaba. 

No se concentraba. Ni con su música lograba abstraerse. El tiempo comenzaba a pasar despacio y el deseo del auto análisis disminuía exponencialmente; y su mirada comenzaba a fijarse en su móvil y olvidaba el horizonte.

Algunos grupos se atrevieron a pisar la arena y pasaron cerca de él. Asi, descubrió que no se sentía cómodo allí, a la vista de aquellas personas. El mar estaba vacío. Los barcos, inmóviles. Se dio cuenta entonces de que no saldría de allí .