A lo lejos la cárcel más peligrosa del mundo.
De momento todo bien. El único problema es que voy hacia ella. Cada vez más cerca estoy de allí, y eso me da escalofríos. Ni siquiera pensar que llevo un arma me reconforta.
Llego, y me dan mi uniforme de guardia. Me enseñan las instalaciones y me quedo petrificado al ver esos ojos asesinos mirándome. Me dan una llave, una linterna, balas para mi arma y un informe de cada preso.
La primera noche escucho un ruido, y decido buscar a mi compañero. Al final del pasillo hay una celda abierta, y dentro encuentro a mi compañero degollado con una nota que me amenaza y me llama "el elegido para ser el próximo''.
Intento salir de la prisión para buscar ayuda, mas la puerta principal está cerrada y no encuentro la llave correcta. Y de repente lo veo, un asesino de mirada psicópata aproximándose a mi lentamente, mientras dice que yo le mandé a la cárcel, cuando no lo he visto en mi vida. Esa cárcel vuelve loco a cualquiera.
Se está acercando el final, pero no quiero que sea ese, no para mí. Saco mi pistola e intento disparar.El arma no responde. Le pongo más balas, y nada, así que solo me queda enfrentarme cuerpo a cuerpo con él.
Es imposible que gane, pero debo intentarlo.
Milagrosamente consigo darle un golpe en el ojo que lo hace alejarse un par de metros y echo a correr.
Por mucho que me escondo, el maldito siempre me alcanza.
De repente me fijo en que todas las celdas están abiertas, y que todos los presos están saliendo y vienen a por mí.
Se acabó. Me dejo caer sobre las rodillas y sólo espero. Espero. Espero....
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