Todas las mañanas este parque parecía un parque común, uno del montón, y eso seguía a la tarde pero durante todas las noches, a partir de las dos de la madrugada o cerca de esa hora, el parque no era el mismo.
Había quien decía que no pasaba nada, que eran historias inventadas por los ancianos para que los niños no se metieran por la noche a destrozar cosas, pintar bancos, beber o fumar; otros decían que los ruidos que se escuchaban eran solo los producidos por el viento y por los animales, puesto que allí había muchos. Luego estaban los llamados tontos, los locos o incomprendidos, quienes decían que allí pasaba algo más que lo que ocurre en los parques normales. En ese grupo me incluyo yo. Por último estaban los "Sherlock Holmes", que se creían muy valientes, que decían que serían capaces de desvelar ese "Gran y oscuro misterio" con los ojos cerrados, muchos de ellos con tan poca mollera que decidieron entrar una noche a quedarse allí. Esa noche se reunieron ocho de ellos.
Solo volvieron dos. Uno murió en el hospital tras serias heridas, y el otro quedó inconsciente al recibir un fuerte golpe en la cabeza. Cuando se recuperó, los médicos descubrieron que tenía grandes problemas psicológicos, y tras intentar rehabilitarlo sin éxito, decidieron que lo mejor sería internarlo en un manicomio. Esa noche se escucharon muchos mas ruidos, parecían gritos de dolor, llantos, súplicas, las cuales nos dejaron a los "locos" en los "inteligentes".
A la mañana siguiente hicieron patrullas los vecinos del barrio a la espera de que la policía nacional tomara cartas en el asunto. Por una vez, la policía no tardó en ponerse a trabajar. Seguramente por el hecho de que uno de los seis desaparecidos era el hijo del alcalde.
La primera noche después del suceso, la policía hizo una patrulla por dentro del parque, pero esa noche no se escuchó ni un solo ruido, únicamente a los policías hablar.
* * * * * * *
La mañana siguiente, el parque amaneció acordonado y se había cortado la carretera. muchos periodistas preguntaron al jefe de policía como había ido, si habían encontrado algo sospechoso, cuerpos, armas... Incluso hubo un par de cadenas de televisión que preguntaron por fantasmas y por extraterrestres.
El jefe de policía dijo que no había pasado nada extraño, y que al respecto de lo de las armas y los cuerpos, harían una búsqueda ese mismo día, ya que el parque estaba demasiado oscuro para poder ver nada con claridad, y que durante la noche de la patrulla habían decidido no moverse mucho, no fuera a ser que destruyeran alguna prueba o que hicieran más difícil su localización.
Al jefe de policía se le veía muy tenso, como si ocultase algo, e hizo marcharse a los periodistas diciendo que iban a comenzar a buscar dentro del parque y que ya les avisaría si descubría algo.
Era increíble la cantidad de personas que se habían agolpado a las puertas del parque. Había de todo, desde niños pequeños curiosos hasta conspiradores, los cuales decían ideas tan extrañas como que todo era una trama del gobierno para acabar con la policía y así no tener competencia para abusar del pueblo, o como la idea de que era la misma policía la que hacía eso para así resolver un crimen y quedar bien, puesto que no tenían mucha buena fama hasta el momento, vamos, resumiendo, locuras de gran calibre.
Aquella tarde no dio buenos frutos, los policías no consiguieron nada salvo tres linternas rotas y un sombrero que decidieron enviar a que hicieran pruebas de A.D.N. para ver de quien era o si había sido manipulado por alguien recientemente. excepto por eso, la búsqueda no sirvió para nada.
Esa noche tampoco hubo ruidos extraños, cosa muy extraña para lo que esperaba la gente, y siguió así las dos semanas siguientes, en las que los policías no encontraron absolutamente nada, ni ellos ni los mejores perros de rastreo de la ciudad que habían sido traídos específicamente para esa investigación.
La noche del martes de la tercera semana tras el suceso, mientras un policía hacía guardia a las puertas del parque, el perro que lo acompañaba salió corriendo a su interior. El agente, tras dudar un rato salió a buscarlo.
* * * * * * *
El agente apareció muerto a diez metros del perro a la mañana siguiente. Cuando llegó el alcalde, estaba blanco y no paraba de sudar. Los periodistas se fueron de nuevo con las manos vacías. La gente estaba ya harta de no tener noticias y de tantas muertes, así que arremetieron con él, y al no conseguir nada, decidieron colarse todo el barrio en el parque la noche después.
La noche decisiva llegó. todo el barrio se coló con linternas, y algunos llevaban incluso pistolas y navajas por si acaso era necesario. Se escuchó un grito y un hombre desapareció.
El resto siguió los gritos hasta encontrarlo. Estaba agarrado por alguien en la copa de un árbol. Lo estaba ahogando. Sin esperar respuesta un hombre disparó y lo asustó. En su huida, fue atrapado por varios vecinos que le ataron al árbol de pies y manos, le alumbraron la cara, y resultó ser el hijo del alcalde. Todo el mundo se quedó asombrado. Al poco tiempo llegó el alcalde y todo el mundo se le echó encima con preguntas y críticas. Al final decidió hablar:
El hijo del alcalde sufrió un ataque de locura, que le ocurría sólo por la noche y mató a varias personas, y el alcalde, al saber que su hijo era un psicópata y que lo meterían en la cárcel, o incluso peor, en un manicomio, decidió ocultarlo en su casa, pero este no sabía que su hijo tenía una vía de escape y que por las noches iba al parque y atacaba a los animales. Así comenzó todo la primera semana, pero al entrar aquellas ocho personas, se descontroló. El alcalde se lo encontró con el jefe de policía la noche de la patrulla, y ordenó que se borraran todas las pruebas. Las noches en las que no se escuchó nada fue a causa de que como el alcalde no podía llevárselo, le llevaba una inyección muy cara para calmarlo, pero aún más asesinas con su salud. Nada mas terminar de hablar, al alcalde lo apresaron y a la mañana siguiente lo llevaron ante un juez.
La sentencia era clara: El alcalde y el jefe de policía acabaron en la cárcel, y el hijo del alcalde fue metido en un manicomio de por vida.
Volvió la tranquilidad.Todo había terminado.
O no...
Al jefe de policía se le veía muy tenso, como si ocultase algo, e hizo marcharse a los periodistas diciendo que iban a comenzar a buscar dentro del parque y que ya les avisaría si descubría algo.
Era increíble la cantidad de personas que se habían agolpado a las puertas del parque. Había de todo, desde niños pequeños curiosos hasta conspiradores, los cuales decían ideas tan extrañas como que todo era una trama del gobierno para acabar con la policía y así no tener competencia para abusar del pueblo, o como la idea de que era la misma policía la que hacía eso para así resolver un crimen y quedar bien, puesto que no tenían mucha buena fama hasta el momento, vamos, resumiendo, locuras de gran calibre.
Aquella tarde no dio buenos frutos, los policías no consiguieron nada salvo tres linternas rotas y un sombrero que decidieron enviar a que hicieran pruebas de A.D.N. para ver de quien era o si había sido manipulado por alguien recientemente. excepto por eso, la búsqueda no sirvió para nada.
Esa noche tampoco hubo ruidos extraños, cosa muy extraña para lo que esperaba la gente, y siguió así las dos semanas siguientes, en las que los policías no encontraron absolutamente nada, ni ellos ni los mejores perros de rastreo de la ciudad que habían sido traídos específicamente para esa investigación.
La noche del martes de la tercera semana tras el suceso, mientras un policía hacía guardia a las puertas del parque, el perro que lo acompañaba salió corriendo a su interior. El agente, tras dudar un rato salió a buscarlo.
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El agente apareció muerto a diez metros del perro a la mañana siguiente. Cuando llegó el alcalde, estaba blanco y no paraba de sudar. Los periodistas se fueron de nuevo con las manos vacías. La gente estaba ya harta de no tener noticias y de tantas muertes, así que arremetieron con él, y al no conseguir nada, decidieron colarse todo el barrio en el parque la noche después.
La noche decisiva llegó. todo el barrio se coló con linternas, y algunos llevaban incluso pistolas y navajas por si acaso era necesario. Se escuchó un grito y un hombre desapareció.
El resto siguió los gritos hasta encontrarlo. Estaba agarrado por alguien en la copa de un árbol. Lo estaba ahogando. Sin esperar respuesta un hombre disparó y lo asustó. En su huida, fue atrapado por varios vecinos que le ataron al árbol de pies y manos, le alumbraron la cara, y resultó ser el hijo del alcalde. Todo el mundo se quedó asombrado. Al poco tiempo llegó el alcalde y todo el mundo se le echó encima con preguntas y críticas. Al final decidió hablar:
El hijo del alcalde sufrió un ataque de locura, que le ocurría sólo por la noche y mató a varias personas, y el alcalde, al saber que su hijo era un psicópata y que lo meterían en la cárcel, o incluso peor, en un manicomio, decidió ocultarlo en su casa, pero este no sabía que su hijo tenía una vía de escape y que por las noches iba al parque y atacaba a los animales. Así comenzó todo la primera semana, pero al entrar aquellas ocho personas, se descontroló. El alcalde se lo encontró con el jefe de policía la noche de la patrulla, y ordenó que se borraran todas las pruebas. Las noches en las que no se escuchó nada fue a causa de que como el alcalde no podía llevárselo, le llevaba una inyección muy cara para calmarlo, pero aún más asesinas con su salud. Nada mas terminar de hablar, al alcalde lo apresaron y a la mañana siguiente lo llevaron ante un juez.
La sentencia era clara: El alcalde y el jefe de policía acabaron en la cárcel, y el hijo del alcalde fue metido en un manicomio de por vida.
Volvió la tranquilidad.Todo había terminado.
O no...
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